La cultura de la revisión se va instaurando.

Estos días nos ha visitado Álvaro, un amor con cinco semanitas, ha sido para hacer su segunda visita de revisión, todo esta perfecto y con una buena curva de crecimiento.

Afortunadamente todo fue bien, pero sus padres son conscientes de lo que representa la llegada a este mundo después de salir de su rinconcito maravilloso y el duro camino, que tiene que realizar para conseguirlo…

El nacimiento constituye para el ser humano, la primera prueba de su vida.

Durante la migración del bebé hacia el alumbramiento, la cabeza esta sometida a compresiones muy importantes y necesarias, tiene que pasar por un canal muy estrecho y los “huesos” de la cabeza tienen que montarse uno sobre otro para permitir que el bebé pueda sacar la cabeza.

Hasta aquí todo correcto, por norma general los cabalgamientos de los “huesos” se suelen resolver por si solos, espontáneamente, a través de la presión interna al llorar, succionar y su capacidad innata de autocuración, pero en ocasiones esto no es así, si estas fuerzas superan el umbral de solidez del conjunto, nada impide que se produzcan deformaciones importantes, compresiones y se generen tensiones incluso a nivel meníngeo, es aquí donde la osteopatía tiene como fin, liberar esas tensiones y dar libertad de movimiento a todas esas estructuras afectadas para optimizar su función.

Una zona muy importante es la base del cráneo y la primera cervical, donde el choque de las fuerzas expulsivas y la retención de la cabeza en el canal, hace que esta zona este sometida a grandes compresiones afectando a nervios, articulaciones, venas, arterias…

Si hablamos de partos instrumentados (fórceps, ventosas, espátulas) además debemos de sumar posibles lesiones en el “hueso” que variaran la forma y la funcionalidad de este y generarán sistemáticamente lesiones del tipo compresivo.

Respecto a las cesáreas, la cabeza del bebé no pasa por las compresiones obligatorias con el que realizará un modelado necesario para el correcto desarrollo de los puntos de osificación y la dinámica de diferentes procesos, aquí se puede añadir las cesáreas de urgencia sumando las consecuencias de un parto natural complicado y la falta de modelado.

 

Todas estas compresiones, tensiones y lesiones tendrán unas posibles consecuencias:

Como inmediatas podemos tener irritabilidad, problemas de succión, tortícolis congénita, cólicos, estreñimiento, reflujos, plagiocefalias (zonas planas en la cabeza) trastornos del sueño, problemas oftalmológicos y auditivos, respiratorios… Y en un plazo posterior, posibles escoliosis, problemas de motricidad y posturales, trastorno del comportamiento y aprendizaje, migrañas, asma…

 

En estos ejemplos de las formas más comunes de dar a luz, podemos ver que es lo que pasa con el cráneo al nacer. Según estudios realizados, en el 78% de los partos hay importantes tensiones en las membranas y articulaciones del bebé y la osteopatía es una herramienta increíble a tener en cuenta, considero que todos los  bebés entre 0 y 3 meses deberían realizar una revisión osteopática, como ha realizado Álvaro, para verificar que todo se va desarrollando con normalidad.

Como adultos, nos puede ayudar mucho, pero a nivel neonatal y pediátrico va a marcar el desarrollo de esa nueva persona.

Les doy las gracias a los papas de Álvaro, por darme permiso para utilizar su imagen y por preocuparse de indagar un poco en terapias con una filosofía de trabajo diferente, no agresiva y de vital importancia.